viernes, 21 de febrero de 2014

¿Que camino sigo?

Valores.
Cada acción tiene valor solo por ser ocasionada por un esfuerzo, un trabajo. No hay acción sin trabajo, aunque sea el mas minimo. Levantarse lleva esfuerzo, comer lo lleva, elegir, pensar, reaccionar, vivir lo precisa. Inclusive a veces la inacción conlleva un trabajo. Decirle que no a un impulso destructivo conlleva un esfuerzo. Ser cortés es un esfuerzo, no contestar mal tambien, escuchar al otro, esperar, decir no también es un trabajo. Ahora, el humano desarrolló la moral, y con ella le dio un valor especial a ciertos esfuerzos. Los valores morales son formas de valorar ciertas acciones de forma mas positiva que otras acciones, de dar mas valor a ciertos esfuerzos que a otros. Me gustaría poder hacer un recorrido por diferentes valores de diferentes culturas para poder asomar alguna conclusión sobre los valores morales y como estos afectan al comportamiento, pero me temo que no conozco lo suficiente para hacerlo. Tan solo me voy a limitar a plantear una duda, espero que quede clara.
Los valores morales, los cuales marcan cierto comportamiento en el conjunto de la sociedad (sin contar los casos patológicos, como los psicópatas, sociópatas, y ejemplos por el estilo), permiten un estilo de vida social determinado. Por ejemplo, el valor más supremo de todos (el de no matar a otro ser humano), se tuvo que construir a través del tiempo. (Es mas, todavia se tiene que seguir construyendo. Mientras que existan guerras, este valor no se respeta completamente). Diferentes valores fueron construidos de diferentes formas a través del tiempo y las sociedades. Formas de formar valores a nivel social son a través de instituciones sociales. La institución base formadora de valores (de formas de actuar, de comportarse) por excelencia es la familia. Por algo terminamos siendo parecidos a nuestros hermanos/padres. Otras instituciones con compromiso activo en la formación de valores son las religiones (cada religión posee un código de valores, algunas mas ortodoxas y otras menos), las escuelas/universidades, el Estado, compañías privadas (que mejor que recordar la tendencia consumista generada por las empresas para favor propio) y cualquier ser que desee modificar la conducta de otros seres y posea el medio para hacerlo. Los valores que poseemos son un producto de nuestras experiencias con estas instituciones y con nosotros mismos, y tenemos valores que cambian y otros que se mantienen. Los mayormente reforzados se mantienen (como el ejemplo de no matar a otro ser humano), y algunos varian permanentemente (por ejemplo, a veces considero que esta bien dar limosna a quien la pide, y a veces no), de acuerdo a diferentes razones (se valora muchísimo a la vida humana, pero no produce gran variación dar o no dar unos pesos a alguien). Es algo común en la vida del humano.
Interesante es tomar en cuenta que valores varían, y cuales no. Los valores son miles, y muchas veces entran en conflicto. Discusiones sobre que acción es la mas correcta, sobre cual es la que vale más, (no solo a nivel económico, si no a nivel social, y aun más, a nivel socio-moral) son práctica corriente para la vida del ser humano. Discusiones éticas que competen actualmente como la eutanasia, la manipulación genética, la protección ambiental y muchos mas son en gran parte discusiones sobre valores. La pregunta es: “¿Qué objetivo tienen estos valores?” En mi opinión, esta es una pregunta que cualquiera se tiene que hacer en algún momento. Otra pregunta por el estilo es: “¿Qué objetivo pueden tener?”. Antes de irnos a otras preguntas por el estilo como “¿Qué sentido tiene la vida?” o “¿Para que estamos?”, a la que se ha intentando dar respuesta sin llegar nunca a nada definitivo (algo totalmente comprensible), vamos a recordar que las diferentes instituciones son las que profesan valores. No nacemos con ellos, si no que los recibimos desde que adquirimos conciencia. También hay que recordar que las instituciones poseen intereses, y ya que estamos recordando, también rememoremos que algunos intereses requieren que otras persones tomen decisiones. Conectando puntos, podemos concluir que los valores que se profesan responden a intereses que las diferentes instituciones tengan con respecto al comportamiento de los demás. Esto se aplica tanto a nivel micro (una madre que le dice a su hijo que debe ser mas limpio por el interés que tiene ella de generar un conjunto de acciones consideradas positivas a nivel social), como macro (una compañía que desea vender más de un producto, y impulsa campañas publicitarias para fomentar el consumo). Ahora, ¿Cuál es la institución mas importante para uno mismo? O planteado de otra forma: Habiendo tantas instituciones que profesan diferentes valores y tienen diferentes objetivos, ¿A cual es la que tenemos que escuchar? ¿Si todas pueden ser buenas, o tener razón, a cual seguir?
La respuesta que propongo es simple: Uno mismo. Conocer REALMENTE lo que le hace bien a uno mismo es la forma de saber que hacer y que acciones valorar, cuando tomarles valor y cuando no, y demás. Por suerte, somos libres para elegir, y tenemos que aprovechar para intentar. El único error es mantenerse quieto, y obedecer directamente lo que nos dicen, sin antes siquiera poder mirarlo desde nuestro propio punto de vista. Como un punto de vista personal, esto hace que admire a quienes poseen valores que nunca traicionarían, ya que son fieles a si mismos. Valoro realmente eso, y me parece que es algo respetable, aunque igual de respetable que poder cambiar los valores para poder tener una mejor vida. Es complicado, en fin.


viernes, 7 de febrero de 2014

Me quedo sentado tan sólo mirando

Es tan fácil dejarse llevar por los demás.
Es tan fácil dejarse seducir por la vida.
Es tan fácil quedarse sentado.
Es tan fácil vivir en lo mental.
Es tan fácil quedarse rezagado.
Es tan fácil bajar la mirada.
Es tan fácil quedarse esperando que algo ocurra.
Es tan fácil caer en el pensamiento de que “alguien lo va a hacer por mi”
Es tan fácil ver la vida desde lo ajeno, desde lo que no nos pasa a nosotros.
Es tan fácil no ocuparse de las cosas.
Es tan fácil dejar pasar algunas oportunidades.
Es tan fácil perder por cansansio.
Es tan fácil posponer algunas actividades.
Es tan fácil dormir un poco mas.
Es tan fácil decir lo que los otros quieren escuchar antes de lo que queremos decir.
Es tan fácil dormir en el recuerdo.
Es tan fácil esperar a que los demás organicen.
Es tan fácil hacer de cuenta como que nada pasó.
Es tan fácil ser condescendiente.
Es tan fácil entretenerse.
Es tan fácil dejarse llevar.
Es tan fácil caer en la costumbre.
Es tan fácil no cambiar nada por pensar que es lo normal.
Es tan fácil tener prejuicios.
Es tan fácil quedarse quieto.
Es tan fácil decir que no a los desafíos de la vida.
Es tan fácil guardarse las cosas.
Es tan fácil simular, no decir la verdad, reir para no llorar, no perdonar por cuestiones de orgullo, no aceptar que las cosas cambian, no tomar partido, dejar de sacrificarse, esperar a que otro tire la primera piedra, esperar a que otro te explique antes de querer entenderlo por uno mismo.




Difícil es saber que hacer.

lunes, 3 de febrero de 2014

Observo gente caminando por la ciudad

Mirar diferente permite pensar diferente, y pensar diferente permite mirar diferente.

Me extrañan las personas que encuentran criticable que alguien piense/actué diferente a lo largo de su vida. Ejemplo típico de esto son quienes critican a los que cambian de militancia de un partido político a otro, o quienes critican a los que pasan de ser católicos a agnósticos o viceversa. La crítica va a que el otro no concreta sus ideales de la misma forma durante toda su vida, y que termina usando otros métodos para lograrlo, o incluso llega a cambiar sus ideales. La pregunta que sale es: ¿Por qué, si él antes criticaba esto, termino siendo esto? O ¿Por qué, si él quería esto, término teniendo aquello? Y algunos saltan con que el otro era hipócrita, o era corrupto, o era mentiroso, o que blablabla… y parece que no entendieran que siempre hay cambios. En ciertos casos, si existen quienes viven su vida diciendo ser una cosa para conseguir otra. No creo que exista gente así, pero que la hay la hay. Y puede ser que esa persona si era todo lo que decían. De todas formas, ¿Qué tan criticable es eso? Sé que es admirable quien dedica toda su vida a un mismo ideal y hace todo para lograrlo pero, ¿Qué tan real es eso? Si tanto nos encontramos de acuerdo con que debemos abrir nuestras mentes a cosas diferentes, ¿Por qué parecería tan raro que los demás opten por cosas diferentes? Es contradictorio, pero es así.
Puedo entender que hay quienes critican lo anterior porque dicen que la otra persona cambio su forma de ser/actuar por motivos de dinero, de poder o de fama, y allí me encuentro de acuerdo con que así no se debería actuar. No encuentro  admirable a quien vive su vida con el puro objetivo de consumir o de manipular a los demás, pero todavía no conocí a nadie que viva su vida exclusivamente a ello. Ahora, aquellos que no actuaron por dinero ni por intereses consumistas/ de poder y quienes cambiaron sus creencias/formas de actuar por querer seguir haciendo las cosas bien o para hacerlas aun mejor, como quien pasa de ser agnóstico a ser evangelista porque encontró en esta religión una forma de ayudar aun mas a los demás y a sí mismo, ¿Por qué también son criticables? A la vez que encuentro admirable a quienes pueden mantenerse fijos a un ideal por toda su vida, me parece genial quienes pueden cambiar para poder estar mejores consigo mismas o para mejorar a los demás. Por eso, la crítica que se hace a lo que hacen los demás es a veces superflua y no importante. Entonces, en vez de decir: “Ah mira, tal persona antes creía en esto y ahora cree en aquello, que mal”, porque no preguntamos: “¿Por qué, si a vos defendías este estandarte, pasaste a este?”. La diferencia entre ambas actitudes es tan básica que se nos olvida: En la primera, vemos al otro desde nuestros ojos, y en la segunda incluimos el punto de vista del otro (viéndolo con sus ojos) en nuestra forma de percibirlo. Y la respuesta a esa pregunta es la que importa y la que nos sirve para entender al otro. Sin eso nos quedamos solo con lo que podemos deducir, y allí nacen los prejuicios. Es tan fácil encuadrar a los demás en un marco exterior y meter a todos en la misma bolsa que perdemos todo lo bueno que puede significar ese cambio. Que porque se metió a tal partido político o porque está haciendo tales actividades ya pasa a ser una persona no grata. ¿Qué pasa si ese cambio origina algo bueno? (No digo que eso no se pregunte, solo hago notar que eso no se pregunta lo suficiente). Entonces, cambia mucho si es que en vez de mirarlo desde afuera lo miramos desde adentro. Y al hacerlo, dejamos de pensar cosas como “La sociedad está perdida”, “Los políticos/curas/médicos/periodistas/etc. solo piensan en dinero/fama/ellos mismos/etc.” "Queda poca gente buena" y demás ejemplos de comentarios de opinión pública y nos damos cuenta que en el fondo todos nos parecemos y que el mundo no esta tan mal como lo pintan.
Solo hay que estar dispuesto a verlo.